Estaba en Madrid, después de un día de trabajo intenso, y me puse a buscar algo distinto para despejarme. Vi en un foro un comentario sobre un portal de juegos y me entró curiosidad. Lo abrí y empecé a jugar sin muchas expectativas. Al inicio fue mal, perdía ronda tras ronda, pero insistí un poco y de pronto tuve una jugada que me devolvió todo lo perdido. Esa sensación fue increíble. Ahora de vez en cuando entro a spinogambino cuando quiero distraerme en mis noches tranquilas en la capital.