Un día en Burgos, revisando correos, me apareció una publicidad del billionaire spin casino. Por probar, entré y me quedé con el póker. Fue divertido porque me permitió practicar un poco de estrategia sin sentir tanta presión. No gané mucho, pero me gustó la dinámica y el ambiente del juego. Terminé el día entretenido y con la sensación de haber pasado bien el tiempo.